lunes, 28 de marzo de 2011

TRAYECTORIA




la llave la guarda debajo de su lengua
la cajuela es la cripta de sus antojos
no hay más ruta que la carretera ebria
y las escoltas
sus buitres derrotados

la emisora es inútil
cuando la culpa golpea más fuerte
que los estruendos rítmicos

debe cerrar la ventana
y apretar el acelerador
intentando dejar atrás
todo lo que el retrovisor acaricia

una álgida gota de sudor resbala por su espalda
al fondo las luces rojas y azules lo desfiguran
deja de apretar el acelerador y se parquea cerca
del silencio obtuso de su misericordia

afuera
con la lluvia mutilando al asfalto
un hombre ha llamado
con el sonido inerte de su pistola contra el vidrio
al inquilino de culpas

él baja la ventana
y deja resplandeciente al cadáver
que acostado en el asiento de sus pupilas
lo besa metiendo la lengua fría
en el boquete de su exilio