domingo, 18 de noviembre de 2012

VOYEUR






el hombre del cerrojo

olvidó que había relojes
en la sístole

dejó de enviar cartas
y empezó a escuchar con atención
la estática de su radio

cambiaba las palabras

de sus libros
en lugar de casa
leía ataúd
a veces confundía amor
con suero o diazepan
y casi siempre olvidaba
como regresar
del último capítulo
a su habitación

el hombre del cerrojo

observó todo lo que nace
y muere en un pestañeo
y abrió su ventana
porque el olor de la inmortalidad
es también
el miasma del Letheo

Photography by Sophie Berdzenishvili.

No hay comentarios: