jueves, 19 de diciembre de 2013

Revólver




La lengua en el gatillo
La bala tiene un nombre
La detonación fractura al sonido

Todo debe ser como una canciòn grunge
Y quien derrame su sangre será ángel flourescente

Leí a Mishima y él cantaba bajo los músculos de dioses a los que quiso fornicar
Todas esas canciones que hablan de onanismo y erecciones que serán sacrificadas por un acto heroico.

Ella me espera a las 7 pm fuera de una farmacia
Mishima está en mi mochila
Regurgitando palabras

Yo corro con ese frío que atraviesa la piel
Siento que la detonación puede durar más de tres eternidades
Y ella está ahí
Con un recetario en sus bolsillos

Le digo: oye, lame el cañón, aprieta el gatillo.
Es mejor caer herido fuera de una farmacia
Alguien puede inyectarte algo para el dolor
Y dejar que las estrellas bajen y bailen con mis pestañas

Ella sonríe y mete su mano en mi cinturón
Saca el revólver plateado y entra gritando
Con su mirada aterida:
Que mueran los analgésicos
Alcen las manos y llenen mis entrañas con fluoxetina


1 comentario:

José Valle Valdés dijo...

Me resulta muy bien, amigo.

Felicidades!

http://eclipses-pichy.blogspot.com