lunes, 25 de febrero de 2013

CLORURO DE PLATA



un espejo que retrate una voz clarividente.

una canción en la coladera. alcantarillas sofisticadas para desperdicios sofisticados en una ciudades esnob.

obedecer por no creer.

luciérnaga: esa es la herida que dejó la noche.
haikus y Kerouac viendo desde San Francisco el tipeo incesante de la madrugada.

se escribe con uñas, se reza con fiebre.

noche, y el espantapájaro declina su quietud; se empecina en alzar el vuelo, romper la costura de su boca. ¿a qué sonará mi voz? se pregunta. Madrugada, esa es la respuesta pero es tarde, o muy temprano para entenderla.

lejos, nieve; una bufanda verde; una chica de cuello pálido. La calle es una escena sin espectadores. Todos juegan a ser actores. La chica sabe que su rol no es el principal. Sacude su ropa, la limpia de la nieve que ha caído. Invierno, así repta el frío por las paredes y la chica desfila su sonrisa hasta el titilar de los postes. cree que dormirá. tiene un sueño que escarbar en sus párpados.

Chet y su trompeta despierta a los gatos. los tejados son inmensos cuando la soledad estrangula cuartos de hotel. Miles sabe de lo que hablo… y corta sus uñas y sonríe a su sombra. ¿escuchas?

los latidos de la noche: 11:14 pm, son convulsiones. son llagas, son gomas limpiando parabrisas.

¡duermes! ¿qué tanto puedes aguantar la respiración en un sueño? quizás un segundo pero has adelantado todos los relojes.
¡duermes! y se termina esta secuencia, goteo, que espanta las tinieblas.

juega con los dedos de mis manos, cuerdas o guaridas; lo que veas en el pestañeo. pestañeo: desfile de mariposas off. tumbado como memoria perdurable on.

despierta, cuando sea necesario e intenta abrazar lo que estiro hasta tu saliva. besos: ¿mis costillas son tu alimento, o alimento tus costillas?

labro la comisura que separa tu artificio de mi herida, labro con mi lengua… quieras creer o no en los decretos de un sediento que atrapa la distancia.

voz: se extingue. se aparta. regresa… sabe cantar las huellas de tus pies.

noche… se apaga.
día… enciende tu lámpara.




Imagen: Katerina Bodrunova




Imagen: Katerina Bodrunova

domingo, 24 de febrero de 2013

RELOJ




sobre la ventana
ronda la posibilidad
el vaivén inmortal
sombra fatídica
smith & wesson
señuelo
poemas jamás derrotados
el olor de la cortina
la voz del sediento
el oasis que toca con su lengua
la arena que ha tragado día tras día
la apariencia del amanecer
la caricia de la muerte
el beso fúnebre del olvido





Imagen de: Laurence Demaison

TRICICLO




IMPERMEABLE

ocultar la palabra
y que quede en su lugar una mordedura
ocultar el poema
y que quede en su lugar una llanura…




SATURACIÓN

la luz encandila lo que temes
la oscuridad ensordece lo que añoras
y aún así
entre un reflector
y una carretera oscura
insistes en arrancarte la esclerótica






TEJADO

Corre al estómago del vértigo
y tuerce cada luz regada sobre el asfalto
mientras las niñas despilfarran años
y las puertas son cerradas con candados

se detiene
como un dique que sabe que resistirá
y cruza las manos
y dice palabras fáciles

se recuesta
todo se evapora  detrás del coito
pero le cuesta tanto refugiar su rostro
en el sexo con moqueta de sweet home
que prefiere decir  ¡hasta siempre!
y abrazar almohadas
para despertar con el cadáver
de cualquier mujer que pinte sus labios
con estiletes

se levanta asustado
deja de mirar hacia adelante
y se atreve a observar el camino rasurado
como una bala que se empeña
en alojarse
entre las costillas
de quien balbucea la palabra tiempo



1: Imagen de Alexander Tinei
2: Imagen de Alexander Tinei
3: Imagen de Gottfried Helnwein_